La ensalada mediterránea de garbanzos es uno de los platos más completos, frescos y sencillos de preparar. Combina la proteína vegetal de las legumbres con el frescor de las verduras crudas y el toque maestro del aceite de oliva virgen extra, el corazón de la gastronomía mediterránea.
Esta receta es perfecta para llevar en tupper al trabajo, preparar con antelación o disfrutar de una comida ligera pero saciante en cuestión de 10 minutos.
Ingredientes (para 2 personas)
Garbanzos cocidos: 400 g (puedes usar garbanzos de bote bien aclarados y escurridos).
Tomates maduros: 2 unidades de tamaño mediano (o 150 g de tomates cherry).
Pepino: 1 unidad pequeña pelada y cortada en dados.
Cebolla morada: 1/2 unidad picada finamente.
Pimiento verde o rojo: 1/2 unidad cortado en cubitos.
Aceitunas negras: 50 g (tipo picual o calamata).
Queso feta (opcional): 50 g desmenuzado.
Para el aliño mediterráneo:
Aceite de oliva virgen extra (AOVE): 3 cucharadas soperas.
Zumo de limón fresco: 1 cucharada.
Orégano seco: 1 cucharadita.
Sal y pimienta negra: Al gusto.
Paso a Paso: Cómo prepararla
Preparar las legumbres: Si usas garbanzos en conserva, viértelos en un colador y acláralos bien bajo el grifo con agua fría hasta que deje de salir espuma. Escúrrelos completamente y colócalos en un bol grande.
Picar los vegetales: Corta los tomates, el pepino y los pimientos en dados de tamaño similar para que la textura sea uniforme. Pica la cebolla morada muy fina.
Mezclar ingredientes: Añade todas las verduras picadas y las aceitunas negras al bol con los garbanzos.
Preparar la vinagreta: En un vaso o tarro pequeño, mezcla el aceite de oliva virgen extra, el zumo de limón, el orégano, la sal y la pimienta. Emulsiona batiendo con un tenedor durante unos segundos.
Aliñar y servir: Vierta el aliño sobre la ensalada y remueve con cuidado para que todos los sabores se integren. Añade el queso feta desmenuzado por encima justo antes de servir.
Beneficios de esta receta para tu salud
Fuente de fibra y proteína: Los garbanzos aportan saciedad duradera y ayudan a regular el tránsito intestinal.
Grasas cardiosaludables: El aceite de oliva virgen extra aporta ácidos grasos monoinsaturados y antioxidantes naturales.
Rica en vitaminas: Los vegetales frescos aportan vitamina C, potasio y agua para una hidratación óptima
