Las brochetas de pollo marinadas a las hierbas son una opción fantástica para disfrutar de una carne magra de forma jugosa, sabrosa y nada aburrida.
El secreto de esta receta está en el marinado previo con aceite de oliva virgen extra, limón y especias mediterráneas, lo que consigue que la pechuga de pollo quede tierna y llena de aroma por dentro y bien dorada por fuera.
Ingredientes (para 2 personas)
Pechuga de pollo entera: 400 g (cortada en dados de tamaño uniforme).
Pimiento rojo y verde: 1/2 unidad de cada uno (cortados en trozos cuadrados).
Cebolla morada: 1/2 unidad (cortada en gajos gruesos).
Tomates cherry: 8 unidades.
Para el marinado mediterráneo:
Aceite de oliva virgen extra (AOVE): 3 cucharadas soperas.
Zumo de limón: 2 cucharadas.
Diente de ajo: 1 unidad picado muy fino o machacado.
Hierbas provenzales (orégano, tomillo, romero): 1 cucharadita generosa.
Sal y pimienta negra: Al gusto.
Brochetas de madera o metal: 4 unidades.
Paso a Paso: Cómo prepararlas
Preparar el marinado: En un bol grande, mezcla el aceite de oliva virgen extra, el zumo de limón, el ajo picado, las hierbas provenzales, la sal y la pimienta negra.
Marinar el pollo: Añade los dados de pechuga de pollo al bol y remueve bien para que la carne se impregne por completo. Tapa con papel film y deja reposar en la nevera durante al menos 20-30 minutos (si son 2 horas, ¡mucho mejor!).
Montar las brochetas: En los palillos de brocheta, ve alternando un dado de pollo, un trozo de pimiento, un trozo de cebolla y un tomate cherry hasta completar cada brocheta.
Cocinarlas: Calienta una plancha o sartén antiadherente a fuego medio-alto con un chorrito fino de aceite. Cocina las brochetas durante 10-12 minutos, dándoles la vuelta cada 2 o 3 minutos para que se doren por todos los lados de forma uniforme y la carne se cocine bien por dentro.
Servir: Acompaña con una ensalada fresca o un poco de arroz integral.
Beneficios de esta receta para tu salud
Proteína magra de alta calidad: La pechuga de pollo aporta proteínas limpias para mantener la masa muscular sin sumar grasas saturadas.
Antioxidantes y sabor natural: Las hierbas aromáticas aportan compuestos protectores y permiten reducir la cantidad de sal en los platos.
Cina o almuerzo ligero: Un plato equilibrado, fácil de digerir y perfecto para dietas saludables.
